Rafael Reyes rechaza borrar la publicación pese a la presión recibida: «Sería aceptar que hay algo malo en ella, y no lo hay«
El concejal socialista Rafael Reyes, responsable de Servicios Generales del Ayuntamiento de La Rinconada (Sevilla), ha denunciado públicamente la oleada de insultos homófobos y amenazas que ha recibido en redes sociales tras compartir una fotografía junto a su marido y sus dos hijos durante sus vacaciones. Lo que pretendía ser una publicación familiar ha terminado convirtiéndose en el objetivo de numerosos mensajes de odio que evidencian que la LGTBI-fobia sigue muy presente en las redes.
A través de una publicación en Instagram, el edil explicó que lleva 48 horas recibiendo insultos y amenazas tanto en público como por mensajes privados. «Nunca imaginé que una fotografía con mi marido y mis hijos pudiera despertar tanto odio y tanta intolerancia. Me entristece profundamente«, escribió, en un mensaje que ha generado miles de reacciones de apoyo.
Rafael Reyes afirma que la inmensa mayoría de los ataques proceden de perfiles falsos, cuyos autores «no se atreven a dar la cara mientras insultan la felicidad de una familia unida«. El concejal también recuerda que ha protegido en todo momento la identidad de sus hijos y subraya que su imagen está «muy por encima de cualquier ideología, de cualquier extremo y de cualquier intento de polarización«.
El concejal insiste en que la fotografía no tenía ninguna intención política y que únicamente quiso compartir un momento de felicidad con su entorno. Por ello, considera especialmente doloroso que una imagen familiar haya sido utilizada como excusa para difundir mensajes de odio contra una familia LGTBIQ+.
Rechaza borrarla
Además, ha revelado que muchas personas cercanas le han recomendado borrar la publicación para poner fin al acoso. Sin embargo, rechaza hacerlo porque considera que supondría asumir que existe algo incorrecto en la fotografía o en su familia. «Borrarla sería aceptar que hay algo malo en ella. Y no lo hay«, afirma con rotundidad.
Lejos de ceder ante las amenazas, Rafael Reyes asegura que seguirá respondiendo «al odio con serenidad y a los insultos con una sonrisa«. Su denuncia ha provocado una importante ola de solidaridad en redes sociales, donde cientos de personas han reivindicado el derecho de todas las familias a mostrarse con normalidad sin sufrir discriminación.
Este nuevo episodio vuelve a poner sobre la mesa la persistencia de la LGTBI-fobia en los espacios digitales y la necesidad de seguir combatiendo los discursos de odio. La visibilidad de las familias LGTBIQ+ continúa siendo, para muchos, un acto de normalidad y también de resistencia frente a quienes pretenden cuestionar su existencia o su derecho a vivir en igualdad.











