Nelson Santamaría y Eldin Leonel Choc Xi fueron agredidos y torturados por agentes de la Policía Nacional Civil de Guatemala hasta morir por la gravedad de sus heridas
La Justicia de Guatemala ha condenado a siete expolicías por su implicación en el asesinato de Nelson Santamaría y Eldin Leonel Choc Xi, una pareja homosexual que murió tras sufrir agresiones y torturas mientras estaba bajo custodia policial en abril de 2024. Las penas impuestas oscilan entre los cinco y los 60 años de prisión, según la responsabilidad de cada uno de los antiguos integrantes de la Policía Nacional Civil (PNC) en el crimen.
Los hechos ocurrieron en San Andrés Itzapa, en el departamento guatemalteco de Chimaltenango. Según la información publicada por Europa Press, los agentes detuvieron a la pareja mientras ambos tomaban cerveza en un establecimiento comercial. La justificación de la intervención policial fue que estaban provocando un supuesto «escándalo».
Hasta 60 años de cárcel
Tras la detención, los dos hombres fueron víctimas de agresiones físicas, torturas e insultos homófobos. La gravedad de las heridas que sufrieron acabó provocando sus muertes. El caso ha terminado con la condena de los siete antiguos agentes implicados, aunque las penas varían en función de los delitos atribuidos a cada uno.
La jueza María Eugenia Castellanos ha impuesto 60 años de prisión inconmutables a Edy Vásquez Rabanales por dos delitos de ejecución extrajudicial, con una pena de 30 años por cada víctima. Freddy Velásquez Pérez también recibe una condena de 60 años de cárcel, mientras que Mauricio Contreras Salán deberá cumplir 30 años de prisión.
Las otras cuatro condenas corresponden a Yorleni Macario Ramos y Yulisa Ayala Yol, ambas sentenciadas a seis años de prisión; Jeremías Rojas, condenado a cinco años, y Ángel Roquel Sajbochol, que también deberá cumplir cinco años por obstaculizar las acciones de la Justicia. En el caso de las dos mujeres, las penas se relacionan con el incumplimiento de sus deberes, mientras que las condenas de los otros dos agentes responden a los delitos que se les atribuyen en el procedimiento judicial.











