Péter Magyar arrasa a Orbán en Hungría: obtiene la supermayoría duplicando en votos al ultraderechista
Hungría ha cambiado de era: Peter Magyar ha ganado de manera muy clara las elecciones parlamentarias de este domingo, desbancado a Viktor Orbán tras 16 años en el poder, al frente de una «democracia iliberal» que ha encontrado un rival de altura después de tres intentos fallidos a lo largo de la última década. El partido conservador Tisza ha alcanzado los 138 escaños frente a los 54 de Fidesz y esas cifras le dan a Magyar una mayoría de dos tercios en el Parlamento, clave para poder gobernar con comodidad en un escenario que Orbán había maqueado a su gusto y necesidad en los últimos años.
«Será una victoria de la democracia«, dijo el propio Magyar en el cierre de los colegios mientras el equipo de Orbán denunció hasta 1.500 casos de fraude electoral a lo largo de la jornada, aunque entrada la noche el ganador anunció que había sido felicitado por el derrotado. La participación, que llegó casi a un 80%, es la más alta desde la caída del comunismo y ha estado marcada por una homogeneidad en la visita a las urnas entre las grandes ciudades como Budapest y las zonas rurales, más propensas a apoyar históricamente a Fidesz.
«Para nosotros el resultado es doloroso pero ha dejado claro que no nos otorgado la responsabilidad de gobernar«, remarcó por su parte el propio Orbán, que ha prometido seguir trabajando desde la oposición y aseguró que «el tiempo dirá» que nuevo país saldrá con el Gobierno de Magyar. «No sabemos lo que significa el resultado de las elecciones de esta noche para el destino de nuestro país y de la nación«, añadió el líder de Fidesz, que aseguró también que no se rendirá «jamás«.
Nueva era en Hungría
Magyar ha cimentado su victoria en el hecho de que trabajó para Orbán y conoce el sistema que ha tenido el hasta ahora primer ministro bajo su mando. No renuncia a las bases conservadoras que han hecho ganar a Orbán durante todos estos años: tiene una política migratoria dura, y su discurso también es nacionalista, pero ya ha asegurado que la vía del veto constante en la UE se terminará con él en el poder.
Quiere acabar con 16 años de lo que ha sido un régimen de mano de hierro antieuropeo y prorruso, con una dinámica que se ha agudizado en los últimos tiempos. Además, el foco se ha puesto ya en la lucha contra la corrupción, la misma que prometió Orbán en sus primeros tiempos en el cargo.
La derrota de Orbán es una derrota también de Putin y de Trump; el presidente estadounidense le había dado su apoyo, como se vio con el viaje del vicepresidente JD Vance a la capital húngara en los últimos días de campaña para «ayudar», dijo, a que ganase Fidesz. No lo ha conseguido a la vista de los resultados.
«Hungría ha elegido a Europa»
Donde sí hubo reacciones rápidas fue en el seno de la UE. «Hungría ha elegido a Europa. Europa siempre ha elegido a Hungría. Un país reclama su camino europeo. La Unión se fortalece«, escribió por ejemplo en redes sociales la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen.
Por último, Magyar anticipó anoche que quería construir una Hungría mucho más abierta y diversa que la de Orbán: «Un país donde todos tengan acceso a una atención médica adecuada, una educación de calidad, una infancia sin preocupaciones y una vejez digna. Donde nadie sea estigmatizado por pensar diferente a la mayoría, por amar diferente a la mayoría, por creer diferente a la mayoría«, concluyó ante una multitud totalmente entregada frente al Parlamento nacional.











