Asturias era una de las pocas comunidades autónomas que todavía no contaba con una ley específica de protección para las personas LGTBI+
El Consejo de Gobierno del Principado ha aprobado este lunes la nueva ley LGTBI de Asturias, primer paso formal antes de su tramitación parlamentaria en la Junta General. La norma esta destinada a garantizar la igualdad real de las personas LGTBI y combatir la discriminación por orientación sexual, identidad o expresión de género.
La aprobación de esta ley llega tras años de reivindicación por parte de asociaciones LGTBIQ+, que denunciaban que Asturias era una de las pocas comunidades del Estado sin una normativa propia para proteger los derechos del colectivo. Organizaciones sociales llevaban más de una década reclamando una regulación que garantizara igualdad y mecanismos de protección frente a la discriminación, una demanda que finalmente ha cristalizado en esta nueva normativa autonómica.
Uno de los principales objetivos de la ley es erradicar la discriminación en ámbitos clave de la vida cotidiana. El texto contempla medidas para asegurar que las personas LGTBI puedan acceder en igualdad de condiciones a la educación, los servicios sanitarios, el empleo o las prestaciones sociales. Entre otras acciones, prevé la formación del personal docente y sanitario en diversidad sexual y de género para evitar situaciones de discriminación o trato desigual dentro de las instituciones públicas.
Una ley necesaria que llega tarde
Además, la norma introduce políticas destinadas a prevenir y combatir la LGTBIfobia. Esto incluye programas de sensibilización social, protocolos de actuación frente a delitos de odio y mecanismos de acompañamiento para víctimas de discriminación. También contempla la creación o fortalecimiento de servicios públicos especializados de atención integral a personas LGTBI, que ofrecerán asesoramiento psicológico, jurídico y social a quienes lo necesiten.
La ley también aborda realidades específicas que afectan al colectivo como el “sexilio”. Este término describe la situación de personas LGTBIQ+ que se ven obligadas a abandonar su entorno o su lugar de origen para poder vivir su identidad o su orientación con libertad. La nueva normativa pretende reducir este fenómeno mediante políticas públicas que garanticen entornos seguros y libres de discriminación en toda la comunidad autónoma.
Otro aspecto relevante es la atención a colectivos especialmente vulnerables dentro de la diversidad LGTBIQ+, como jóvenes que sufren rechazo familiar o personas mayores que viven situaciones de soledad o invisibilidad. La ley contempla medidas de apoyo social y programas específicos que buscan evitar situaciones de exclusión y garantizar una vida digna y libre de discriminación para todas las personas.
Más de 400 asociaciones
Para las organizaciones sociales, la aprobación de esta norma supone un paso importante en la garantía de derechos. Entidades del movimiento LGTBIQ+ llevan años reclamando una legislación autonómica. El proceso participativo, iniciado en octubre de 2024, recorrió todas las comarcas de Asturias e implicó a cerca de 700 personas de más de 400 asociaciones.
Con la entrada en vigor de esta normativa, Asturias se suma al fin al resto de comunidades (solo se resiste Castilla y León) que cuentan con una ley integral para proteger los derechos de las personas LGTBIQ+. Una vez que ya ha cumplido el trámite de su aprobación en el Consejo de Gobierno, el siguiente paso será su remisión a la Junta General para su tramitación parlamentaria.











