Decenas de personas se concentran en Santa Maria del Camí para rechazar las agresiones LGTBI-fóbicas de este fin de semana
La localidad mallorquina de Santa Maria del Camí ha mostrado este martes su rechazo a las agresiones LGTBI-fóbicas denunciadas durante las fiestas patronales del pasado fin de semana. Decenas de vecinos y vecinas participaron en una concentración frente al Ayuntamiento, convocada por el consistorio y respaldada por colectivos como Orgull Crític Mallorca y Antifeixistes Mallorca, para expresar su apoyo a las personas agredidas y reclamar que unos hechos similares no vuelvan a repetirse.
Según denuncian las organizaciones convocantes, los incidentes comenzaron durante las actuaciones de las artistas PD Lluca y Santa Servera Màrtir, cuando un grupo de jóvenes profirió insultos y discursos de odio de carácter homófobo y misógino. Parte del público salió en defensa de las artistas para evitar que el espectáculo se interrumpiera, pero, siempre según el relato de los colectivos, la tensión fue aumentando hasta derivar en agresiones físicas y verbales.
Miedo a ser agredidos
Las organizaciones sostienen que el grupo de agresores fue creciendo hasta rodear a varias personas que permanecían en el lugar. Aseguran que comenzaron entonces con empujones, puñetazos y persecuciones que dejaron, al menos, a una persona con un ojo morado y provocaron varias crisis de ansiedad que requirieron asistencia sanitaria. El clima de intimidación, añaden, fue tal que muchas personas “no querían ir solas ni a sus casas ni al baño”.
El comunicado también denuncia que la violencia continuó durante el resto del fin de semana. Según el relato de los colectivos, el sábado, un joven que había apoyado a las artistas durante la verbena, fue perseguido y agredido por un grupo de cinco o seis personas del mismo entorno que los presuntos agresores de la noche anterior. Afirman que fue golpeado, derribado al suelo mientras le gritaban “maricón de mierda” y que necesitó asistencia médica. Además, sostienen que, una vez concluidas las celebraciones del sábado, otro vecino fue perseguido hasta la puerta de su domicilio por un grupo de características similares.
La violencia continuó durante el resto del fin de semana con nuevas agresiones, persecuciones y la aparición de pintadas antisemitas y simbología nazi en una vivienda del municipio, hechos que consideran parte del mismo clima de intimidación.
Tibio papel de la Policía
Los colectivos también han cuestionado la actuación de la Policía Local, al considerar que trató lo ocurrido como un enfrentamiento entre dos partes y no como agresiones motivadas por el odio hacia personas LGTBI. Por ello, reclaman una respuesta institucional «a la altura de las circunstancias«, medidas que garanticen la seguridad en futuras celebraciones y la colaboración de posibles testigos para esclarecer lo sucedido.
La concentración ha servido también para lanzar un mensaje de apoyo al colectivo LGTBI y de rechazo a los discursos de odio. Los convocantes defendieron que la respuesta social demuestra que la ciudadanía no está dispuesta a normalizar este tipo de violencias y reivindicaron el derecho de todas las personas a disfrutar de las fiestas populares con libertad y sin miedo.











