Detienen en Turquía a un centenar de activistas tras varias redadas contra organizaciones LGTBIQ+ en todo el país
Turquía ha vuelto a situar al colectivo LGTBIQ+ en el punto de mira con una amplia operación policial desplegada en 15 provincias del país. Las autoridades han llevado a cabo redadas en asociaciones, domicilios y locales vinculados a la comunidad, han bloqueado páginas web y cuentas en redes sociales y han detenido o sometido a interrogatorios a un centenar de activistas.
La operación, bautizada por el Gobierno como ‘My Family is Safe’ (‘Mi familia está segura’), comenzó durante la madrugada del domingo y tuvo como principales escenarios Estambul, Ankara, Izmir, Aydın y Mersin. El ministro de Justicia turco, Akin Gürlek, anunció que se habían iniciado procedimientos judiciales contra 162 personas, 9 asociaciones y 13 establecimientos en el marco de la investigación.
La cifra de personas detenidas es, sin embargo, todavía provisional. Según el documento elaborado por InterPride, la organización internacional que agrupa a asociaciones del Orgullo, la información recopilada sobre el terreno apunta a que cerca de 162 defensores de los derechos LGTBIQ+, responsables y miembros de asociaciones y activistas independientes habrían sido detenidos o sometidos a procedimientos de declaración o detención. La organización advierte de que la cifra continúa siendo verificada y que el alcance de las investigaciones puede variar.
Redadas contra las principales organizaciones LGTBIQ+
Entre las organizaciones afectadas se encuentra Kaos GL, una de las asociaciones LGTBIQ+ más antiguas y reconocidas de Turquía, fundada en 1994. Su sede de Ankara fue registrada por la Policía y miembros de su junta directiva fueron detenidos en sus domicilios durante la madrugada. Los agentes también se incautaron de teléfonos móviles, ordenadores, tabletas y dispositivos de almacenamiento.
La ofensiva se extendió a otras organizaciones de derechos LGTBIQ+, entre ellas SPoD, Lambdaistanbul, Pembe Hayat, HEVI LGBTI+, Muamma LGBTI+, Mersin 7 Renk, Pozitif Yaşam y Pozitif-İz. En Estambul, la Policía registró las sedes de varias asociaciones y se produjeron nuevas detenciones.
Las autoridades también han actuado contra espacios de ocio y reunión de la comunidad. En distintos puntos de Estambul se realizaron registros en establecimientos situados en zonas como Taksim, Cihangir e Istiklal, incluidos locales identificados como discotecas LGTBIQ+ y establecimientos de masajes.
Ofensiva digital
La operación policial estuvo precedida, además, por una ofensiva digital. El 12 de septiembre, un tribunal de Estambul ordenó bloquear las páginas web de numerosas organizaciones, medios y colectivos LGTBIQ+, así como cuentas de activistas en Instagram y X. Entre las organizaciones afectadas figuran 17 May Association, UniKuir, Pembe Hayat, SPoD, Young LGBTI+, Lambdaistanbul, Muamma LGBTI+ y Velvele.
El Gobierno vuelve a recurrir al discurso de la protección de la familia
El Ministerio de Justicia asegura que las investigaciones están relacionadas con presuntos delitos como “facilitar la prostitución”, proporcionar espacios para ejercerla o producir y difundir contenidos considerados obscenos a los que podrían acceder menores. En el caso de Kaos GL, la investigación menciona supuestas publicaciones con “contenido obsceno” en su página web y redes sociales, aunque los documentos conocidos no especifican qué publicaciones concretas fundamentarían estas acusaciones.
Gürlek también ha señalado que las autoridades investigan la financiación internacional recibida por algunas organizaciones LGTBIQ+. El Gobierno de Recep Tayyip Erdogan sostiene que la operación pretende “proteger a los niños, la familia y el orden público”, un argumento que forma parte del discurso cada vez más hostil del Ejecutivo hacia las personas LGTBIQ+.
Criminalización del movimiento LGTBIQ+
Las organizaciones de derechos humanos, sin embargo, consideran que estas acusaciones forman parte de una estrategia política para criminalizar al movimiento LGTBIQ+ y a la sociedad civil independiente. La Asociación de Derechos Humanos ha condenado las redadas y ha denunciado que la utilización de delitos como prostitución, drogas, obscenidad o pertenencia a una organización criminal puede servir para presentar a toda la comunidad como una amenaza.
La ofensiva supone un nuevo episodio en el progresivo deterioro de los derechos LGTBIQ+ en Turquía. El país despenalizó las relaciones homosexuales en 1858, durante el Imperio otomano, pero en los últimos años el Gobierno de Erdogan ha endurecido considerablemente su discurso contra las personas LGTBIQ+.
Prohibir el Orgullo
En 2015, las autoridades prohibieron la celebración del Orgullo de Estambul, una manifestación que durante años había congregado a decenas de miles de personas. Desde entonces, los intentos de celebrar el Orgullo se han reprimido y las autoridades han incrementado las restricciones contra asociaciones y activistas.
La nueva operación confirma así un cambio profundo en la relación del Estado turco con el movimiento LGTBIQ+: de las restricciones a las manifestaciones públicas se ha pasado a una ofensiva que combina investigaciones judiciales, detenciones, registros, bloqueo digital y presión sobre las organizaciones que defienden los derechos del colectivo.
InterPride señala que las operaciones, detenciones y procedimientos de declaración continúan en marcha, por lo que todavía no se conoce el alcance definitivo de la investigación ni el número final de personas afectadas.
Desde GAYLES.TV condenamos rotundamente la persecución del colectivo LGTBIQ+ en Turquía y denunciamos el uso de la justicia, la policía y el discurso de la “protección de la familia” para criminalizar a activistas y organizaciones que defienden derechos fundamentales. Lo que está ocurriendo en Turquía es un ataque directo contra la libertad, la diversidad y los derechos humanos que no vamos normalizar ni tolerar.
