La fiscalía de Hungría presenta cargos contra el alcalde de Budapest por organizar la manifestación del Orgullo LGTBI pese a la prohibición de Orbán
La fiscalía de Hungría ha decidido este miércoles presentar cargos contra el alcalde de Budapest, Gergely Karácsony, por permitir y alentar la celebración del Orgullo LGTBI el año pasado. El Ministerio Público ha asegurado en un comunicado que Karácsony “organizó y lideró una concentración pública a pesar de la prohibición policial”, por lo que “violó la legislación sobre asociación y reunión”.
La manifestación, celebrada en junio a pesar del veto impuesto por el Gobierno liderado por el ultraconservador Viktor Orbán, congregó a 300.000 personas, según los organizadores del evento. Pese a las amenazas de multas a los participantes, la marcha de junio fue la más multitudinaria de todas las que se han organizado en Hungría y la mayor movilización por los derechos humanos en el país desde la caída del Telón de Acero
Karácsony, que dio luz verde a la celebración del Orgullo argumentando que en realidad se trataba de un evento municipal más para esquivar así la prohibición oficial, defiende en su publicación que «en esta ciudad, contra un poder egoísta, mezquino y vil, hemos defendido y seguiremos defendiendo la libertad«.
Multa de 500 euros
La fiscalía propone que el mandatario sea multado sin juicio. La sanción económica mayor por este delito según la ley húngara supera ligeramente los 500 euros.
Antes de esta acusación de la Fiscalía, Karácsony había sido interrogado en agosto por las autoridades húngaras y argumentó que el veto impuesto por el Ejecutivo de Orbán no era legal. La clave normativa de la prohibición del Orgullo de Budapest, aprobada el año pasado, se basa a su vez en una ley de 2021 que imita una norma similar promovida en Rusia por Vladímir Putin. El primer ministro de Hungría es uno de los principales aliados en la UE del presidente ruso.
La normativa, que se escuda en la protección a la infancia para prohibir contenido LGTBI, provocó que la Comisión Europea iniciase un procedimiento sancionador contra Hungría. El Ejecutivo ultra ha censurado en el espacio público cualquier mención “al cambio de sexo, la desviación respecto a la identidad conforme al sexo de nacimiento, así como a la homosexualidad”.
Elecciones el próximo 12 d abril
La decisión ha conllevado la respuesta del alcalde en su perfil de Facebook, donde comienza de forma irónica diciendo que «he pasado de sospechoso orgulloso a acusado orgulloso«.
En la publicación sigue dando argumentos que le convierten en la principal voz contra la homofobia de Viktor Orbán y escribe que «no aceptaré nunca que la libertad de amar sea prohibida, que en mi país cualquiera pueda ser castigado por creer, pensar o amar de manera diferente a la mayoría«. Miles de personas acudieron a reivindicar el Orgullo Gay a pesar de la prohibición.
Hungría celebra elecciones el próximo 12 de abril y está inmersa en un momento de gran intensidad política porque las encuestas anticipan la derrota de Viktor Orbán a manos de un antiguo miembro de su propio partido que ahora compite contra él bajo las siglas de Tisza, otra formación de reciente creación. Karácsony lidera el ayuntamiento de Budapest precisamente coaligado con Tisza, por lo que su enfrentamiento con Orbán tiene un peso considerable en el escenario actual.











