El campeonato de fútbol 7 Diversport se suspende tras insultos tránsfobos a jugadores trans y empaña el Día Internacional contra la LGTBIfobia en el Deporte
El torneo Diversport Torremolinos, celebrado el pasado 21 de febrero, fue suspendido abruptamente después de que varios jugadores del equipo Titrans C.F., un club de fútbol trans masculino con base en Madrid, sufrieran comentarios tránsfobos y misóginos durante uno de los encuentros. Esta situación obligó a la organización a cancelar el resto de partidos “para garantizar la dignidad y la integridad de los deportistas”, según declaraciones de la presidencia del evento.
Lo que debía ser una jornada de celebración en torno al Día Internacional contra la LGTBIfobia en el Deporte terminó empañado por insultos dirigidos a dos integrantes de Titrans C.F., un equipo que ha trabajado durante años por visibilizar a las personas trans en el ámbito futbolístico. Ante la magnitud de los hechos, Diversport Torremolinos consideró que “no tenía sentido seguir jugando, independientemente de quién ganase”, puesto que la competición “ya no era representativa” de los valores inclusivos que la motivaron.
En un comunicado público, Titrans C.F. condenó firmemente los comportamientos discriminatorios: “Condenamos los comentarios acerca de nuestra apariencia física y el estado de nuestra transición, ya que cada una es diferente, personal y, sobre todo, a nuestra elección”, señalaron, subrayando el impacto emocional que este tipo de ataques tiene en la comunidad trans. Asimismo, agradecieron el gesto de solidaridad de equipos como GMadrid Sports, que se retiraron voluntariamente de la competición en apoyo a sus compañeros antes de la suspensión oficial.
Protocolos más estrictos
La organización del torneo reconoció que, pese a contar con un decálogo de valores y un compromiso explícito contra prejuicios, la respuesta institucional no fue suficiente para evitar la escalada de la situación. La presidenta de Diversport afirmó que la presencia de equipos del propio colectivo no garantiza automáticamente la ausencia de prejuicios, y anunció que ya se trabaja con la Agrupación Deportiva Ibérica en la elaboración de protocolos más estrictos y medidas formativas para afrontar y prevenir futuros incidentes de discriminación.
Este incidente no ocurre en el vacío. En el mismo fin de semana, asociaciones deportivas denunciaron episodios de agresiones verbales LGTBIfóbicas en otros contextos deportivos, como partidos en L’Hospitalet vinculados también a las conmemoraciones del 19 de febrero, lo que refuerza la idea de que la transfobia y la LGTBIfobia siguen presentes en espacios que deberían ser seguros.
Para activistas y clubes, lo sucedido en Torremolinos pone de manifiesto que la lucha contra la discriminación no puede limitarse a actos simbólicos o fechas concretas. Exigen que las competiciones LGTBIQ+ adopten mecanismos claros de actuación, sanciones efectivas y formación constante para garantizar que el deporte inclusivo no reproduzca los mismos patrones de exclusión que pretende combatir. El objetivo, recalcan, debe ser construir espacios donde la diversidad no sea solo un lema, sino una práctica real y respetada tanto dentro como fuera del campo de juego.










