Acepta seis meses de prisión por arrancar las banderas LGTBI del Ayuntamiento de Albaida y sustituirlas por una franquista
El hombre acusado de arrancar las banderas LGTBI de la fachada del Ayuntamiento de Albaida (València) y sustituirlas por una bandera franquista ha aceptado una condena de seis meses de prisión por un delito de odio. El acuerdo de conformidad se alcanzó este martes ante la Sección Cuarta de la Audiencia Provincial de Valencia, donde también asumió una multa por ese delito y otra por un delito leve de daños, evitando así la celebración del juicio.
Los hechos se remontan a la noche del 1 de julio de 2023. Según el relato del Ministerio Fiscal, el condenado escaló hasta una de las ventanas del consistorio para colocar una bandera preconstitucional en sustitución de las enseñas arcoíris instaladas con motivo de la celebración del Orgullo. Poco después acudió a las dependencias de la Policía Local, donde manifestó a dos agentes que no pensaba detenerse hasta retirar todas las banderas LGTBI del edificio municipal.
De acuerdo con la acusación, durante esa conversación el hombre se dirigió al colectivo con expresiones claramente homófobas y vejatorias, entre ellas «maricones de mierda» y «gais cabrones«. Estas manifestaciones fueron uno de los elementos que sustentaron la acusación por delito de odio.
Ataque a la bandera
Horas más tarde, el acusado volvió al Ayuntamiento, se descolgó por una de las ventanas del edificio y arrancó las dos banderas LGTBI que ondeaban en la fachada. La acción provocó daños en los sistemas de sujeción de las enseñas, motivo por el que también fue condenado por un delito leve de daños.
Tras el incidente, el Ayuntamiento de Albaida repuso la bandera arcoíris en el balcón del consistorio durante un acto público, reafirmando su compromiso con la defensa de los derechos del colectivo LGTBI y rechazando cualquier manifestación de odio o discriminación.
La condena supone un nuevo pronunciamiento judicial frente a los ataques contra símbolos de diversidad e inclusión. En los últimos años, las agresiones y actos vandálicos contra banderas LGTBI colocadas en edificios públicos durante las celebraciones del Orgullo han dado lugar a diversas investigaciones y procedimientos penales en España, especialmente cuando los hechos van acompañados de expresiones que incitan al odio o menosprecian a las personas por su orientación sexual o identidad de género.











