El Ministerio de Justicia de Rusia calificó a ILGA Mundo como «organización indeseable»
La designación por parte de Rusia de ILGA Mundo como organización extranjera «indeseable» es un paso más en su persistente acoso y criminalización de las personas defensoras de los derechos humanos y las poblaciones LGBTIQ+, ha declarado hoy ILGA Mundo.
La ley que afecta a ILGA Mundo, una federación mundial de más de 2.000 organizaciones de 170 países y territorios, tiene como objetivo prohibir cualquier cooperación con «indeseables» para ciudadanos y entidades rusas, incluidas las organizaciones miembros de la federación en el país.
Julia Ehrt, directora ejecutiva de ILGA Mundo, ha declarado: «Con la aplicación de la ley, el Gobierno ruso no está castigando a ILGA Mundo. Simplemente está añadiendo un episodio más a su repertorio autoritario, en el que utiliza a las minorías como chivos expiatorios para distraer la atención de la acumulación desenfrenada de poder y riqueza por parte de la clase dominante, y asfixia a la sociedad civil empujando a muchas personas a esconderse aún más. Este es un modelo que siguen los líderes autoritarios de muchos países, y un patrón que encaja con el clima cada vez más hostil contra las minorías y la sociedad civil en casi todas partes«.
La decisión del Ministerio de Justicia ruso, que según se informa también incluye a otras ocho organizaciones de Estados Unidos y de toda Europa, se comunicó el pasado miércoles 21 de enero en la página web del ministerio y ha sido confirmada por fuentes independientes. ILGA Mundo no recibió ninguna comunicación directa sobre la designación, cuyos motivos oficiales se desconocen.
Penas de hasta seis años de prisión
Aprobada por primera vez en 2015 y ampliada posteriormente en 2021 y 2024, la ley sobre organizaciones «indeseables» es una de las herramientas represivas que las autoridades rusas han adoptado para silenciar todas las críticas al Gobierno, incluidas las relativas a la invasión y la guerra en curso en Ucrania, y para incapacitar a la sociedad civil.
En virtud de esta legislación, los ciudadanos de Rusia que sigan colaborando con organizaciones «indeseables» pueden enfrentarse a penas de hasta seis años de prisión. Desde su adopción, los organismos y expertos internacionales en derechos humanos la han criticado repetidamente, entre ellos el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos y la Comisión de Venecia del Consejo de Europa. El Comité de Derechos Humanos de las Naciones Unidas y el relator especial de las Naciones Unidas sobre Rusia también instaron a las autoridades rusas a revisarla o derogarla.
Esta ley se suma al arsenal de disposiciones que, durante más de una década, Rusia ha utilizado para reprimir el activismo LGBTIQ+.
Prohibidas las búsquedas en internet de información sobre «organizaciones extremistas«
En noviembre de 2023, el Tribunal Supremo decidió calificar el «movimiento LGBT internacional» como «extremista«, aunque, dado que dicho movimiento no es una «organización» existente, quién puede ser considerado participante u organizador del mismo está abierto a interpretaciones muy laxas. En 2024, se abrieron al menos siete causas penales por extremismo LGBTIQ+. El volumen de contenidos bloqueados por supuesta propaganda LGBTIQ+ se ha multiplicado por casi doce en comparación con el mismo periodo del año anterior. En julio de 2025, se informó de que se había aprobado una nueva ley que prohibía las búsquedas en Internet de información sobre «organizaciones extremistas«.
«Calificar a los grupos de derechos humanos de «indeseables» es grotesco y cínico, pero así están las cosas«, concluyó Ehrt. «Sin embargo, por mucho que los gobiernos intenten legislar para que las personas LGBTI dejen de existir, los movimientos seguirán siendo fuertes y comprometidos, y la solidaridad seguirá viva más allá de las fronteras. Y juntes, seguiremos construyendo un mundo más justo para todas las personas».











