Madrid expone 40 fotografías de Colita de la histórica protesta del 26 de junio de 1977 en Barcelona
La histórica manifestación LGTBIQ+ celebrada en Barcelona el 26 de junio de 1977 vuelve a ocupar un lugar central en la memoria colectiva gracias a la exposición Nosaltres no tenim por, nosaltres som, inaugurada en el centro cultural Blanquerna de Madrid. La muestra, incluida en la programación de PhotoEspaña, reúne por primera vez el conjunto de fotografías realizadas por Isabel Steva Hernández, más conocida como Colita, durante aquella jornada considerada la primera gran movilización por los derechos del colectivo en España.
La exposición presenta 40 imágenes seleccionadas de los dos carretes en blanco y negro que utilizó la fotógrafa catalana para documentar una protesta que marcó un antes y un después en la historia de la diversidad sexual y de género en el país. A través de su objetivo, Colita captó tanto la fuerza reivindicativa de miles de personas que tomaron las Ramblas como la tensión provocada por la presencia policial y los enfrentamientos que se produjeron durante la manifestación.
La movilización tuvo lugar en un momento especialmente complejo. Apenas dos años después de la muerte de Franco, España iniciaba su transición democrática mientras seguían vigentes normas represivas como la Ley de Peligrosidad y Rehabilitación Social, utilizada para perseguir y castigar a personas homosexuales y trans. En ese contexto, salir a la calle para reclamar visibilidad y derechos suponía un acto de enorme valentía.
Dos carretes llenos de memoria
Durante la presentación de la muestra, la delegada del Govern de Catalunya en Madrid, Núria Marín, destacó el papel de Colita como “una narradora visual excepcional” que puso su trabajo al servicio de la transformación social. La directora de PhotoEspaña, María Santoyo, también reivindicó la importancia de quienes protagonizaron aquella protesta, recordando que las conquistas actuales son fruto de décadas de activismo y movilización.
El comisario de la exposición, Rafael Doctor, incidió en la necesidad de preservar la memoria histórica del movimiento LGTBIQ+ y alertó sobre los riesgos que representan los discursos políticos que cuestionan derechos ya conquistados. Para Doctor, las fotografías de Colita no deben contemplarse únicamente como documentos históricos, sino como un recordatorio de que la igualdad y la libertad requieren una defensa constante.
Dos años y medio después de la muerte de la fotógrafa, la muestra supone además un homenaje a una de las grandes cronistas visuales de la sociedad española del siglo XX. Sus imágenes permiten observar un país que ya no existe, pero también reconocer las raíces de unas reivindicaciones que siguen plenamente vigentes. Tras su paso por Madrid, la exposición viajará próximamente a Barcelona, donde continuará acercando al público un capítulo fundamental de la historia del movimiento LGTBIQ+ en España.







