Drako, violencia de género homosexual

Drako, violencia de género homosexual

Drako, el largometraje del director gallego Francisco Brives, vuelve a ser proyectado gracias a la gran aceptación que ha tenido en su presentación en las jornadas contra la violencia familiar promovidas por el Campus Stellae en Galicia. Estrenada en octubre de 2013, fue rodada en Galicia, Madrid, París y Berlín y protagonizada por los actores gallegos Rubén de Marina, el propio Brives y otros actores emergentes como Alfredo Meixide. Drako narra un amor enfermo, en el que el secuestro emocional y la violencia dominativa son las notas consonantes. La tensión de la película aumenta al darse varios casos de extraños asesinatos, dando a la cinta un toque thriller que la hace aún más sorprendente e interesante. Con un presupuesto mínimo, el segundo largometraje de Brives consiguió 14 candidaturas a los Goya 2014.

La película trata el tema de la violencia de género desde una nueva perspectiva. Esta es una lacra social que nos concierne a todos y que va más allá de la violencia física o psicológica de un hombre hacía una mujer, o el contrario de una mujer hacia un hombre. Esta premisa es la que demuestra Brives mediante un exhaustivo estudio, una realidad muchas veces ignorada por los medios de comunicación y la sociedad: la violencia dentro parejas del mismo sexo. Es un hecho que no se contempla y es tan real como el de la violencia machista/feminista “de género”.

Dentro de las charlas y conferencias que realiza el Campus Stellae, la película ha sido testeada por los profesionales de los Centros y asociaciones de maltratados/as y ha habido una total confirmación de que la cinta recoge, de una manera cruda pero real, una realidad que lamentablemente no escapa a la identidad de género ni a la orientación sexual de las víctimas.

La principal finalidad del director con esta cinta es la de dar a conocer el fenómeno a los profesionales, hacerlos conscientes de su existencia y de que es un trabajo diario el de acabar con esta problemática. No es solo trabajo de un día para la foto o para ponerlo en un programa electoral y no hacer nada al respeto después. Es una lucha constante de todos y todas.

↑↓Comentar

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *