La Comisión Europea pedirá a los gobiernos en 2027 que prohíban las «terapias de conversión» dirigidas al colectivo LGTBI+
La Comisión Europea instará a los países de la Unión Europea a prohibir las terapias de conversión contra personas LGTBIQ+, aunque renuncia a impulsar una legislación común obligatoria. Bruselas sostiene que la competencia para penalizar estas prácticas corresponde a cada Estado miembro.
Bruselas ha anunciado que recomendará a los gobiernos de la Unión Europea prohibir las mal llamadas terapias de conversión en 2027, unas prácticas dirigidas a modificar o reprimir la orientación sexual o la identidad de género de las personas LGTBIQ+. Sin embargo, no impulsará una ley vinculante para toda la UE y dejará la decisión final en manos de cada estado.
La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, aseguró que estas prácticas “no tienen cabida en nuestra Unión” y reiteró el apoyo de la UE a los derechos del colectivo LGTBIQ+. En la misma línea, la comisaria de Igualdad, Hadja Lahbib, afirmó que Bruselas enviará un mensaje “claro y sin ambigüedades” a los países europeos para que las prohíban.
Un millón de firmas
La Comisión justifica su decisión señalando que los tratados europeos no le permiten imponer una prohibición penal común y que cualquier legislación vinculante requeriría unanimidad entre los 27 Estados miembros, algo que considera improbable por la oposición de algunos gobiernos conservadores. El argumento principal de Bruselas reside en la falta de una base jurídica sólida en los tratados europeos para legislar directamente sobre una práctica que se sitúa en la intersección entre la salud, la protección de menores y el derecho penal.
Bruselas sostiene que estas pseudoterapias “carecen de base científica”, son “dañinas” y pueden provocar secuelas físicas y psicológicas permanentes. Entre las prácticas denunciadas figuran abusos verbales, aislamiento, medicación forzada, violencia física o electroshock.
Actualmente, solo ocho países de la UE han prohibido o limitado estas prácticas: España, Bélgica, Alemania, Grecia, Francia, Chipre, Malta y Portugal. En España, las terapias de conversión están prohibidas por la Ley Trans, aunque todavía no constituyen un delito penal específico.
La respuesta de la Comisión llega después de que una iniciativa ciudadana europea reuniera más de un millón de firmas reclamando una prohibición común en toda la UE. Organizaciones LGTBIQ+ y varias eurodiputadas han criticado que Bruselas haya optado únicamente por una recomendación y no por una legislación vinculante: «Es una oportunidad perdida para establecer un estándar mínimo de seguridad en toda la Unión. Un ciudadano LGTBIQ+ no debería estar menos protegido en un Estado miembro que en otro«, señalan con decepción.











