El obispo Munilla, tras el archivo de la denuncia: “Sólo buscaban amedrentar a la Iglesia”
La Fiscalía Provincial de Madrid ha ordenado el archivo de la investigación contra el obispo de Orihuela-Alicante, José Ignacio Munilla, tras la denuncia presentada por la plataforma ciudadana Tu pueblo y el mío por sus declaraciones defendiendo las mal llamadas terapias de conversión pensadas para personas homosexuales.
El prelado, en sus redes sociales, hizo público el documento, a la vez que aprovecha para arremeter contra el “liberticidio”, según lo llama, que hubiera supuesto una condena contra él. “Era evidente que la denuncia no tenía recorrido y que únicamente buscaba amedrentar a la Iglesia para que no nos atreviéramos a proponer la antropología cristiana del matrimonio y de la sexualidad, pretendiendo así tener las manos libres para imponer una ‘antropología de Estado’ basada en la ‘teoría de género-LGTBI’” relata Munilla en su escrito, en el que insiste en que “la Iglesia no puede dejar de predicar el Evangelio del amor vivido en pureza. Es nuestra obligación pastoral”.
La entidad Tu pueblo y el mío había presentado el caso tras resaltar que, el 3 de mayo de 2024 durante un programa de la emisora Radio María, el obispo expresó que “se amenaza a los psicólogos que acompañen a personas con inclinaciones homosexuales si el acompañamiento que les hacen tiene algún viso de ayudarles a que sus atracciones homosexuales sean reconducidas”.
Terapias de conversión
“Entonces eso se entiende como terapia de conversión y eso está prohibido”, dijo. Además, Munilla afirmó que “se le llama terapia de conversión a cualquier acompañamiento a una persona para intentar que sus heridas interiores sean acompañadas y pueda vivir la virtud de la castidad como todo cristiano”.
“Es absolutamente incoherente —¡un auténtico liberticidio!— que quienes dicen defender la libre elección de la propia identidad sexual pretendan coartar la libertad de quienes toman un camino diferente al suyo”, rebate ahora el obispo de Orihuela-Alicante, quien considera “el colmo de los colmos” que “la propuesta del amor cristiana pueda llegar a ser objeto de la acusación de delito de odio y de discriminación”.
Estas terapias no solo son controvertidas a nivel médico y ético, sino que están prohibidas en España desde la entrada en vigor de la Ley Trans en 2023, que las clasifica como prácticas discriminatorias que vulneran derechos fundamentales de las personas LGTBIQ+ y pueden causar daños psicológicos graves.
La normativa estatal y varias leyes autonómicas prohíben expresamente métodos, programas o actividades destinados a modificar la orientación sexual o identidad de género de una persona, incluso si estas prácticas se presentan como espirituales o consentidas.











