O putas o marimachos

feminista Gayles.tv O putas o marimachos

EDITORIAL.-  La pasada semana un grupo de mujeres militantes de la CUP (Candidatura de Unidad Popular) convocó un acto público para denunciar el machismo imperante en el trato que reciben por parte de oponentes políticos y de otros especímenes masculinos que a la hora de descalificar sus posiciones, ideología y planteamientos recurren sistemáticamente al insulto y las referencias sexistas.
Mujeres de la CUP Gayles.tv

De haberse limitado a emitir un comunicado formal la cosa no hubiera tenido ninguna trascendencia, pero eligieron un método directo e impactante: presentarse, recitar los calificativos con los que se las definen y reconocer su culpa, que no es otra que haber trabajado por la libertad, la dignidad  y la mejora de las condiciones de vida de las personas.

Desfilaron ante el micrófono con su relato de humillaciones: “Soy Gabriela, me han llamado vieja, fea y gorda por haber llegado a los 64 años luchando incansablemente…” “Mi nombre es Mireia, perra sarnosísima es lo que me llaman por defender un modelo de territorio sostenible”. “Soy Eulàlia, retrasada, estúpida y tonta por defender un sistema de salud público…” “Soy Anna Gabriel pero soy una puta, traidora, amargada y malfollada…” Y así una tras otra Trivial Pursuit Gayles.tvfueron desgranando la triste, la casposa retahíla del acoso, de los micromachismos, de los feminicidios cotidianos que millones de mujeres soportan cuando no tragan con el modelo establecido, cuando no les da la gana de cumplir con el estereotipo físico y mental que se espera de ellas. Y la respuesta fue política porque al final la ideología es una cuestión política y allá cada cual con el lugar en que se posiciona en relación al prójimo.

Porque luego pasa lo que pasa y se monta un órdago del copón cuando en una carta de la última edición del Trivial Pursuit aparece la siguiente pregunta de “quesito rosa”: “En Juego de Tronos ¿cómo se llama la hija marimacho de Ned y Catelyn Stark?” ¡¡¡MARIMACHO!!! ¡Muy bonito, sí señor! Arya Stark, que así se llama la hija de Ned y Catelyn es ingeniosa, astuta, afronta las adversidades, tiene un espíritu inquieto, quiere explorar, aprendearya stark Gayles.tvr a manejar la espada y huye de una muerte segura vistiéndose de muchacho. No, no se parece en nada a su hermana Sansa que languidece entre bordados y suspiros junto a innumerables ventanas, soñando con gallardos príncipes para acabar desposada por un cabrón sanguinario y sádico. ¡Pues nos cae mejor la marimacho, mira tú por donde!

Y ahora acaban de anunciar a bombo y platillo que la muñeca Barbie (ese engendro, icono global de la anorexia que hemos puesto en las manos de las niñas ¡durante 57 años!) va a tener 4 tallas, cuatro Barbies distintas: la bajita, la alta, la “normal” y la gordita. Y ya con las conciencias bien tranquilas los señores fabricantes de muñecas se van a sentar a esperar que todas las niñas pidan de regalo la Barbie rellenita. Claro, claro… Y digo yo ¿Para cuándo un Ken calvo, o uno garrulBarbie portada TIME Gayles.tvo con barriga cervecera?

Puede parecer que estamos mezclando temas y no. Porque llamar puta a una representante política, marimacho a un personaje de ficción que no da la talla de niña tonta o haber machacado generaciones con un modelo de muñeca de físico imposible, en el fondo viene a ser lo mismo, resabios de un modelo patriarcal que, en última instancia, no respeta ni a las mujeres ni a los hombres.

Y por ello la denuncia, por Gabriela, por Mireia, por Eulàlia, por Anna, por Arya Stark y por las víctimas de Barbie y porque, efectivamente, “somos las nietas de las brujas que no pudisteis quemar”.

Editorial Gayles.tv
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