La bisexualidad es la orientación más común dentro del colectivo; más de la mitad de los adultos LGBTIQ+ se identifican como bisexuales
El número de adultos que se identifican como parte del colectivo LGBTIQ+ en Estados Unidos continúa creciendo y ha alcanzado una cifra histórica. Según un informe reciente de la consultora Gallup, el 9 % de la población adulta del país se identifica como LGBTIQ+ en 2025, un porcentaje que refleja una transformación social significativa en apenas una década.
El dato supone más del doble que en 2012, cuando el porcentaje era del 3,5 %. Este aumento sostenido se explica en gran parte por el cambio generacional y por una mayor visibilidad social de las identidades sexuales y de género diversas. A medida que nuevas generaciones alcanzan la mayoría de edad, el peso demográfico del colectivo dentro de la población adulta crece de forma notable.
El estudio se basa en entrevistas telefónicas realizadas a 13.454 personas adultas en todo el país, lo que permite obtener una radiografía bastante precisa de cómo evoluciona la identificación sexual y de género en la sociedad estadounidense. Los resultados muestran que la diversidad es especialmente visible entre los jóvenes: alrededor del 23 % de las personas menores de 30 años se identifican como LGBTIQ+, frente a cifras mucho menores en generaciones mayores.
Brecha generacional
Las diferencias generacionales son especialmente marcadas. Mientras que entre quienes tienen entre 30 y 49 años el porcentaje ronda el 10 %, en las personas mayores de 50 años apenas alcanza el 3 %. Este contraste refleja el impacto de cambios culturales, legales y sociales que han permitido que las generaciones más jóvenes se expresen con mayor libertad respecto a su orientación sexual o identidad de género.
Dentro del propio colectivo, la bisexualidad se consolida como la identidad más frecuente. Más de la mitad de las personas LGBTIQ+ se identifican como bisexuales, lo que equivale aproximadamente al 5 % de la población adulta del país. En cambio, alrededor del 17 % se define como gay, el 16 % como lesbiana y cerca del 12 % como transgénero, mientras que otras identidades como queer o pansexual también aparecen representadas en el estudio.
El informe también apunta a diferencias de género. Las mujeres presentan una mayor probabilidad de identificarse como LGBTQ+ que los hombres, especialmente debido al peso de la bisexualidad entre las mujeres jóvenes.









